Los coches se desplazan debido a que el giro del cigüeñal del motor se transmite a través del mecanismo del embrague a la caja de velocidades. Ésta, mediante un sistema de engranajes, varía la velocidad de rotación de un eje que desemboca en el diferencial y de ahí a los palieres que engranan en el buje de las ruedas, haciendo que éstas rueden.
Para arrancar el coche empujándolo, hay que reproducir la misma secuencia de sucesos, pero a la inversa, esto es, comenzando por las ruedas y finalizando en el motor. Se engrana una velocidad –normalmente la segunda–, accionando el pedal del embrague y desconectándose así el motor del sistema de transmisión.


Cuando se quiere dar una idea de una cifra incontable se suele comparar con el número de granos de arena que hay en una playa. Sin embargo, tampoco sería una mala opción utilizar las piezas que tiene un coche.
Se denomina así a los motores de cilindros horizontales opuestos en los que cada biela cuenta con su propia muñequilla en el cigüeñal.
Los elementos principales en los vehículos eléctricos son las baterías, el motor eléctrico y el cargador. Los motores eléctricos son sin escobillas y están alimentados totalmente por la electricidad almacenada en las baterías.
Como llega Semana Santa, muchos se van de vacaciones con el coche. Ya que se van a hacer muchos kilómetros, es necesaria una pequeña revisión antes de salir. Vamos a poner una sencilla antes de salir de viaje, aunque lo más recomendable es siempre pasarse por el taller.
El aceite es importante porque evita que las partes del motor sufran fricciones y se desgasten...


